La semana pasada me quedé con la boca abierta cuando vi un comercial en la TV que decía "necesito otra mujer que no sea mi esposa" y así cantaba como si fuera bien normal y hasta jocoso. No lo podía creer, me llené de indignación, en todos los años que tengo nunca había visto anunciado por la televisión una manera de tener aventuras y serle infiel a su esposa con tanto descaro.
"Pues bien, hijo mío, préstame atención y no te apartes de mis palabras. Aléjate de la adúltera; no te acerques a la puerta de su casa, para que no entregues a otros tu vigor, ni tus años a gente cruel; para que no sacies con tus fuerzas a gente extraña, ni vallan a dar en casa ajena tus esfuerzos. Porque al final acabarás por llorar, cuano todo tu ser se halla consumido. Y dirás <<Cómo pude aborrecer la corrección! ¡Cómo pudo mi corazón despreciar la disciplina!>> Nuestros caminos están a la vista del Señor; él examina todas nuestras sendas." Proveebios 5: 7-12,21
Las cosas que están aconteciendo en estos tiempos no tienen nombre, el verdadero ejemplo de que "a lo malo le llaman bueno y a lo bueno, malo" Los corazones están encallecidos y no pueden discernir entre el bien y el mal porque las consciencias están endurecidas. No te dejes engañar! Lo que el mundo llama normal no es normal ante los ojos del que nos creó, no te dejes arrastrar, mas bien camina con cuidado. Pon tu mirada en Cristo y no te dejes seducir.
Las consecuencias de la infidelidad son profundas y muy dolorosas, vergonzosas y denigrantes. Sus secuelas se pasan de generación a generación y terminan destruyendo la integridad de la persona y a los que la rodean. Esa es la verdad! La forma como el mundo lo quiere poner "como algo normal" eso es mentira! Ojo! Estate pendiente y busca de Cristo que es quien sacia todos tus vacíos existenciales y provee en todas tus carencias.
Dios lo ve todo. Mantente puro/a
J. Gerch
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