Una vez, el Señor me mostró, en sueño, una gran tienda de supermercado. Había de todo. Mientras miraba alrededor me dijo,
"todo lo que hay aquí es tuyo gratis". Recuerdo que mi alegría era tan grande y estaba tan agradecida.
Luego cuando despierto, el Señor me lleva a la palabra para enseñarme a qué se refería,
“»¡Vengan a las aguas todos los que tengan sed! ¡Vengan a comprar y a comer los que no tengan dinero! Vengan, compren vino y leche sin pago alguno.”
Isaías 55:1 NVI
A esto le llamo las golosinas del Reino de mi Papá. El Reino tiene tantas riquezas por ser descubiertas y por ende desatadas sobre las vidas de los que aman la presencia de Dios. Y el que es así, sabe que en Dios siempre hay más. La palabra límite en el Reino no existe. Todo es cuestión de posicionarse y arrebatar aquellas cosas que ya el Señor pagó con alto precio. Por eso, cada producto en ese supermercado lo podía tomar sin pagar un centavo.
Dice su palabra que el "Reino de Dios sufre violencia y solo los violentos lo arrebatan" (Mat. 11:12).
Esa palabra no puede estar más lejos de la realidad. Da en el clavo, porque para arrebatar aquellas herencias que nos pertenecen, aquellas que están destinadas a ser experimentadas en este lado de la vida, se debe ser atrevido y creer como niños (Mat. 11:25, Mat. 18:3).
Solo por fe logramos VER el Reino, solo por fe podemos interactuar con lo sobrenatural de Dios. La fe es como tu pasaporte.
Muchas de las promesas plasmadas en la Palabra fueron diseñadas para ser vividas en este plano, ciertamente no vamos a necesitarlas en el otro lado.
Si eres como yo, toma las promesas que ya están en la Palabra de Dios, arrebátalas y hazlas tuyas hoy, ellas tienen poder para transformar. Decláralas sobre tu vida, sobre tus hijos, sobre tu matrimonio, sobre tu familia. Recuerda que tu y yo estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y una de las características que heredamos es el poder de la palabra creativa "en tu lengua está el poder de la vida y la muerte". (Salmos 33:6, Prov. 18:21)
Para el que tenga oídos...
“Porque el reino de Dios no es cuestión de palabras sino de poder.”
1 Corintios 4:20 NVI
“Dando gracias con alegría al Padre. Él los ha facultado para participar de la herencia de los santos en el reino de la luz.”
Colosenses 1:12 NIV
Jireh Gerch